
Uso de grúas en personas dependientes
Antes de utilizar una grúa se debe valorar si la persona puede ser entrenada para realizar la transferencia independientemente o si esto puede ser conseguido con una ayuda mínima o una simple modificación del entorno.
Sólo si la transferencia independiente es imposible, se debe considerar el uso de una grúa. Se debe estudiar la patología, su curso y la respuesta al tratamiento, las capacidades y deseos de la persona y sus cuidadores, los soportes corporales disponibles y las características arquitectónicas del hábitat.
Las personas con discapacidad y su familia deberán implicarse en la selección de la grúa ya que si no es totalmente aceptada caerá en desuso y se habrá realizado un gasto innecesario.
El asistente debe ser entrenado para usar la grúa y el soporte corporal correctamente y con seguridad.
Sigue en: Grúas para discapacitados (y II)
Fuente: Ayudas Centros de Día
